Según los primeros resultados del Eurobarómetro de otoño elaborado por la Comisión Europea, los europeos se muestran prudentemente optimistas con respecto a la economía, pero siguen preocupados por el empleo.
La mayoría de los europeos (54 %, -7 puntos con respecto a mayo-junio de 2009) piensan que lo peor está aún por llegar en lo que se refiere a las consecuencias de la crisis para el empleo, mientras que el 38 % piensa que ya se ha tocado techo. Este porcentaje es diez puntos superior al de la encuesta anterior.
En comparación con la primavera de 2009, se observa esta misma tendencia positiva en cuanto a las expectativas relativas a la situación económica en la UE para los próximos doce meses: el 30 % (+6) de los europeos opinan que los próximos doce meses serán mejores, el 38 % que serán iguales (-), el 21 % (-7) que serán peores y el 11 % (+1) no sabe.
La mayoría (51 %, +2) considera que el empleo es actualmente el problema más grave en su país. La situación económica (40 %, -2) ocupa el segundo lugar, mientras que la inflación (19 %, -2) representa el tercer problema más importante, junto con la delincuencia (19%, +3).
