La computación en nube permite a las compañías e individuales operar con software y almacenar información en centros de datos remotos y a gran escala a los que se puede acceder a través de internet. Eso significa que los usuarios pueden recortar gastos en hardware, así como espacio y electricidad.
¿Pero cómo pueden los negocios y gobiernos conseguir los beneficios obvios de la computación en nube sin poner su organización en riesgo? La agencia de “ciber seguridad” de la UE, ENISA (Agencia Europea de Seguridad de las Redes y de la Información) da respuesta a esta pregunta dentro de un nuevo informe titulado “Computación en nube: Ventajas, riesgos y recommendaciones por la seguridad de la información“. Cubre las implicaciones técnicas, políticas y legales, y lo que es más importante, realiza recomendaciones concretas para hacer frente a los riesgos y maximizar los beneficios para los usuarios.
“Este es el resultado más importante de nuestro informe: nuestra lista de comprobaciones no es algo que se queda en el aire”, comentó Daniele Catteddu, co-editor del informe de ENISA. “Nos basamos en un análisis de riesgo cuidadoso del número de escenarios de computación en nube, centrándonos en las necesidades de los clientes empresariales. Los riesgos más destacados a los que se dirige la lista de comprobaciones incluyen el bloqueo, fallos en los mecanismos que separan los datos de los clientes y las aplicaciones y los riesgos legales, como los fallos para conseguir la legislación de protección de datos”.
Con la lista de comprobación de seguridad, los clientes ahora conocen las preguntas concretas que deben realizar, y los proveedores pueden responder a estas preguntas de una sola vez, en lugar de ser bombardeados con solicitudes de aseguración sobre sus prácticas de seguridad.
