Las cifras son concluyentes: el 50% del electorado llamado a participar en las próximas elecciones europeas es femenino. Sin embargo, sólo el 30% de los candidatos a representarnos en la Eurocámara son mujeres. En otras instituciones comunitarias, como es el caso de la Comisión Europea, sólo hay 10 comisarias de un total de 27 miembros colegiados. Nunca una mujer ha presidido el Ejecutivo comunitario y, en la actualidad, tampoco hay presidentas del Consejo Europeo ni máximas responsables de las principales instituciones comunitarias (Banco Central Europeo, Tribunal de Justicia de la UE, Banco Europeo de Inversiones, etc.) ¿Para cuando una política real de igualdad de género en las instituciones? Coincidiendo con la celebración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora –8 de marzo–, analizamos el papel real de la mujer en la Unión Europea.
El impulso realizado desde las instituciones comunitarias en defensa de la igualdad y la no discriminación por razón de género no parece ser suficiente a tenor de los datos que fueron presentados en Madrid en un debate en el que se analizaba el papel real que sigue jugando la mujer en la UE. Organizado por la Oficina del Parlamento Europeo y la Representación de la Comisión Europea en España, las cifras que pusieron sobre la mesa las oradoras invitadas no dejaban lugar a dudas.
A título simplemente informativo, decir que el 50% del electorado llamado a participar en los próximos comicios europeos es femenino pero en las listas sólo el 30% son mujeres. Tampoco hay presidentas de la Comisión Europea, del Consejo Europeo, altas representantes comunitarias de la Política Exterior y de Seguridad Común, del Banco Central Europeo, del Tribunal de Justicia de la UE… En relación al Parlamento Europeo –la institución más cercana a la paridad– cabe destacar que desde 1979 existe una Comisión de Derechos de la Mujer y de Igualdad de Género, que la Eurocámara ha sido presidida en diversas ocasiones por mujeres y que, al menos en el caso de las representaciones parlamentarias de Luxemburgo, Estonia y Eslovenia, existe una paridad total.
¿Qué está fallando en la política de igualdad de la UE?
Sin embargo, ¿porqué no hay mujeres en los puestos de máxima responsabilidad en la UE? ‘Algo falla en los criterios de selección de las instituciones europeas cuando no hay mujeres en los puestos de responsabilidad’, cuestiona Pepa Bueno, periodista y responsable de Los desayunos de TVE. ‘Las mujeres no estamos llegando, sino que ya estamos aquí y si las instituciones no hacen nada para evitar las desigualdades en este sentido, ¿qué podemos pedirle a la sociedad civil?’, concluye.
Gabriela Cañas, del diario El País, admite que a pesar de que la UE ha hecho un gran trabajo en materia de igualdad de género –no en vano fue la primera organización supranacional que reconoció este principio en el Tratado de Roma, en 1957–, desde 1999 –fecha en la que se aprobó el Tratado de Ámsterdam, que supuso un gran impulso a la política de igualdad– no se ha hecho gran cosa.
Por su parte, Charo Izquierdo, de la revista Yo Dona, defiende la política de cuotas en base a que ’sólo en aquellos países –los escandinavos más concretamente– en los que se lleva aplicando estas políticas desde hace años, existe la paridad real’. Charo Zarzalejos, representante de Vasco Press, insiste en la necesidad de impulsar políticas efectivas que permitan a las mujeres acceder a puestos de responsabilidad y denuncia que ‘nos sigue costando mucho más llegar que a los hombres y además nos vemos obligadas a hacer más sacrificios por el camino’.
La mujer en la política
¿Y cuál es el papel de la mujer en la política? En ese ámbito resulta especialmente significativo la diferencia entre nacionalidades de la Unión Europea según ha puesto de manifiesto el último Eurobarómetro que, bajo el título Las mujeres y las elecciones europeas, ha sondeado la opinión de 5.500 hombres y 35.000 mujeres en toda la UE entre el 9 y el 13 de febrero.
Así, entre las conclusiones de este estudio destacan que el 68% de las españolas consideran que la política se escribe en clave masculina –frente al 77% de las europeas– y que el 42% de nuestras electoras siempre vota por la misma formación política, mientras que sólo el 33% decide conceder su voto en base al programa electoral. En el conjunto de la UE, el 37% de las electoras vota según las propuestas de las formaciones políticas y no según sus ideales.
Más notable es la diferencia en cuanto a las prioridades femeninas por nacionalidades: si el 48% de las españolas cree que la principal prioridad en materia de igualdad de género es garantizar la lucha contra la violencia de género y la trata de blancas, el conjunto de las mujeres de la UE apuesta mayoritariamente por defender la igualdad salarial entre los dos sexos.
En cuanto a la mejora de la visibilidad política de las mujeres, el 44% de las españolas estima que se lograría mayor representatividad en la Eurocámara si se animara a las mujeres a participar en política, aunque un 6% no cree en la implantación de cuotas obligatorias.
50-50 para la democracia: más igualdad en el ámbito político
Precisamente para mejorar la visibilidad de la mujer en el ámbito político, el Lobby Europeo de Mujeres, en colaboración de grandes personalidades comunitarias como el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso o su vicepresidenta, Margot Wallström, ha lanzado la campaña 50-50 para la democracia. Su objetivo: garantizar la representación equitativa de hombres y mujeres en el nuevo Parlamento Europeo que ha de salir de las urnas el próximo 7 de junio.
La campaña, que vuelve a hacer hincapié en el hecho de que sólamente un 30% de los europarlamentarios y un 44% de los comisarios son de sexo femenino, incide en la necesidad de establecer políticas de igualdad de género nacionales y asegura que sólo en una situación de paridad real se podrá garantizar una democracia moderna como la que patrocina la Unión Europea.
Más información:
¿Cómo fomentar la participación política de las mujeres?
Políticas de igualdad en la UE
Campaña 50-50 para la Democracia
Día Internacional de la Mujer trabajadora
