Una única respuesta, aunque con acciones coordinadas. Esa es la estrategia aprobada por los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea. En un nuevo intento por poner freno a la crisis financiera, los mandatarios europeos se reunieron en Bruselas para preparar una estrategia conjunta de cara a la celebración de una nueva reunión del G20 en Londres, el próximo 4 de marzo. Entre las medidas a seguir destacan el restablecimiento de la confianza, la reconducción de la economía real y la defensa de una postura europea conjunta en el seno de las instituciones internacionales.

Una única voz en Europa. Ese es el principal mensaje que quisieron lanzar los jefes de Estado y de Gobierno de la UE desde Bruselas, donde tuvo lugar una reunión informal para preparar el Consejo Europeo de primavera (19- 20 de marzo) en el que se pactarán los términos de la propuesta comunitaria para la próxima reunión del G20 en Londres, prevista para el 4 de abril.

Una vez más, los jefes de Estado y de Gobierno han querido lanzar un mensaje de confianza de las instituciones al defender que la mejor vía para hacer frente a la crisis pasa por la adopción de medidas conjuntas y coordinadas en el seno de la Unión, respetando el marco del Mercado Único y la Unión Económica y Monetaria. En ese sentido, los tres ejes de la estrategia comunitaria son el restablecimiento de la confianza, la recuperación de la economía real y la unidad europea en el seno de las instituciones internacionales.

Restablecer la confianza y la estabilidad financiera

Una de las principales preocupaciones de la UE sigue siendo restablecer la confianza en los mercados, una de las premisas más importantes para poder reactivar la economía y el consumo. Para ello, los 27 abogan por cumplir los criterios del Plan de Recuperación Económica adoptado en octubre pasado y abrir nuevas vías que permitan desbloquear el crédito y optimizar los resultados de las distintas medidas de impulso fiscal que están llevando a cabo los Estados miembros.

Un papel importante juegan los llamados activos bancarios deteriorados, principales culpables de que los bancos sigan limitando el crédito a empresas y particulares. En este sentido, la UE defiende la aplicación de medidas urgentes –ya sea a través del rescate bancario o de un régimen de garantías– que permitan a las entidades financieras asumir el riesgo contraído –principalmente por las llamadas hipotecas subprime estadounidenses– y comenzar a reabrir el grifo del crédito. Eso sí: cualquier medida nacional que se aplique deberá garantizar las reglas de la competencia en el mercado único.

Por otra parte –y recuperando una de las principales iniciativas aprobadas en la reunión que mantuvieron los Estados miembros integrantes del G20 el pasado 22 de febrero en Berlín–, los 27 consideran imprescindible mejorar la reglamentación y la supervisión de las instituciones financieras, así como de las agencias crediticias y los productos y actores financieros para evitar situaciones de colapso del sistema como la actual.

Recuperar la economía real

Asimismo, conscientes de la necesidad de reconducir la economía real, los 27 abogan por evaluar las medidas nacionales y comunitarias del Plan de Recuperación Económica en el próximo Consejo Europeo y, en base a las conclusiones que se desprendan de dicho análisis, emprender nuevas prácticas encaminadas a mejorar su efectividad.

Además, la UE defiende la necesidad de trabajar exclusivamente en el marco del mercado único para respaldar el crecimiento económico y el empleo, demostrando así su oposición a las políticas proteccionistas aplicadas por ciertos Estados miembros de cara a mejorar la competitividad de sus principales sectores industriales.

Una única voz europea en el mundo

Seguir manteniendo una misma postura como organización supranacional en el marco de las grandes organizaciones internacionales es una de las mayores preocupaciones de Europa. En ese sentido, los 27 consideran que las estrategias que se adopten en el seno de la UE se deberán reflejar adecuadamente en el contexto internacional para evitar perjudicar a los países en vías de desarrollo. No obstante, se hace especial hincapié en la urgencia de lograr una rápida conclusión del Programa de Doha para el Desarrollo.

Por último, coinciden en reconocer la importancia de la reunión que mantendrán los países del G20 en Londres –encuentro del que todos reconocen debe salir una respuesta global de cara al establecimiento de un  nuevo orden económico mundial– y el rol de liderazgo que debe jugar la UE en su seno, para lo que, insisten, será preciso mantener una posición común frente a la crisis.

Más información:
Conclusiones de la reunión informal de jefes de Estado y de Gobierno de la UE: 1 de marzo
La crisis económica: datos y medidas adoptadas
Plan Europeo de Recuperación Económica

 

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